Fury es uno de los filmes que se filtraron en la red tras el escandaloso ataque virtual sufrido por Sony. Si bien se había estrenado en algunos festivales, la compañía estaba a punto de lanzarlo para la temporada de los Oscar justo cuando fue atacada por vaya uno a saber quien - el sentido común dice "Corea del Norte", pero nunca se sabe-. Las primeras críticas no fueron demasiado bondadosas con el filme escrito y dirigido por David Ayer y protagonizado por Brad Pitt, el gran nombre que brilla en el póster promocional que sirve al día de hoy como fondo de este blog. Lo que se repitió hasta el hartazgo era que Fury no superaba la media de cualquier otro filme de guerra y que no por ser bien explícito y sangriento dejaba de ser plano y aburrido. Siendo una de las películas que más esperaba para esta excitante parte de la temporada, las malas críticas me dieron muchas más ganas de verla. En especial si en algunos de los sitios que más respeto y leo a diario, a pesar de ser duros en varios aspectos centrales de la trama, terminaron dándole el sello de aprobado al filme.
Estamos en Abril de 1945, en los últimos suspiros de la Segunda Guerra Mundial. Las Fuerzas Aliadas pelean en el corazón de Alemania, buscando eliminar los focos finales de resistencia en los pueblos que aún confían en su salvador y líder, por lo que tratan de expulsar al enemigo a sangre y fuego. Hitler declara la "Guerra Total" y con esto da pie a la movilización masiva de toda la población alemana - sean hombres, mujeres, niños o ancianos- a defender a la Patria (es decir, a él y a sus delirios). Los tanques Aliados que recorren el interior del país no son mejores que los alemanes, siendo más pequeños y mucho menos avanzados en el aspecto tecnológico. Aquí nos encontramos con un pelotón que se encuentra varado tras líneas enemigas y sin demasiadas proyecciones de supervivencia. Uno de los tanques está muy averiado y se encuentra bajo consistentes bombardeos. Los miembros de esa compañía son Don "Wardaddy" Collier (Brad Pitt), Boyd "Bible" Swan (Shia LaBeouf), Trini "Gordo" García (Michael Peña) y Grady "Coon-Ass" Travis (Jon Bernthal) y a cada segundo se debaten entre la posibilidad de morir en esa expedición.
Logran sobrevivir con mucha pericia y regresan a la improvisada base como los únicos que pudieron salir de todo el batallón que fue a luchar a aquella zona. Entrará en escena Norman Ellison (Logan Lerman) un joven tipista con apenas ocho semanas en el Ejército de los Estados Unidos. Tras la muerte del conductor de la compañía de "Wardaddy", es asignado como reemplazo ante la inexistencia de soldados más capacitados en ese momento. El muchacho será tratado hostilmente por sus nuevos compañeros, que lo consideran demasiado flojo para la guerra. Ellos conocen la cara del horror y de la muerte, del conflicto bélico en su máxima dimensión, y él apenas si sabe algo de la vida misma debido a su corta edad. Al estar en territorio enemigo, las hostilidades pueden venir desde casi cualquier punto cardinal lo cual torna la situación mucho más complicada que lo que de por sí ya es. La compañía es velozmente asignada en una nueva misión y tras un error de Norman, su tanque terminará siendo la punta de lanza para barrer con las milicias locales y los resabios de las SS y llegar a Berlin para terminar con la guerra.
Fury posee una ambientación sublime y un vestuario esplendido. Las batallas están filmadas con una crudeza absoluta, esa que muestra la realidad de la guerra sin ahorrarse nada ni auto censurarse: la sangre, los cuerpos mutilados por las balas y aplastados por los tanques, la desesperación e incertidumbre que genera cada disparo que pasa cerca...Demás está decir que la parte técnica en lo que respecta a los enfrentamientos es impecable, muestra de una gran habilidad con las cámaras y de un gran trabajo de edición.
Tal vez lo que a muchos les molestó es que no hubiese lugar en ningún momento - ni siquiera un simple minuto- para ningún tipo de debate moral. Todo es matar o morir, la famosa "Ley de la Selva" y - por qué no- de la vida misma. El enfoque es similar al de Platoon (1986), esa obra maestra de Oliver Stone que tampoco se andaba con rodeos éticos y mostraba lo que la muerte, la contradicción y la locura de una guerra pueden hacerle a un hombre. Decimos que es parecido porque Norman es también un muchacho muy joven que llega desde la burocracia misma y con una batería de nociones y valores que poco le servirán si desea llegar al otro día con vida. Los ideales y la historia se enfrentan en Fury, la utopía y la esperanza contra la violencia descarnada e irracional - porque lo es, en todas sus formas y no necesariamente solo en una guerra- de la realidad misma.
Fury es por sobre todas las cosas un drama humano, y ciertamente uno de los peores como lo es la guerra. Las miserias de cada uno de los personajes está muy bien retratada, luces y sombras en cada uno de ellos que a su manera intenta manejar el sufrimiento y el miedo de no saber si van a poder contarle la historia a sus hijos y a sus nietos. Claro que también es un cuadro de la hermandad que se genera en una situación tan angustiante y extrema, de como más allá de todo nunca nadie es dejado atrás. A la hora de transmitirle al espectador todo esto, Fury se muestra muy eficaz y es por ello que me sorprendió que muchos la desecharan como "otro filme bélico". Sabemos que lo es, pero no por ello es chato y poco interesante, algo que se justifica en la manera en la que exhibe y cuenta la historia. Sin solemnidad barata ni discurso pro Norteamérica; simplemente la lucha de un grupo de valientes, cansados y asustados soldados por tratar de llegar al día siguiente vivos.
Las actuaciones son excelentes y resaltan Brad Pitt y Shia LaBeouf por sobre el resto. Pitt se pone en la piel de un soldado de mil batallas que maneja a la perfección a sus compañeros y subordinados y que ha pasado por todos los escenarios de la batalla contra los Nazis. Nos muestra dos caras: la de la frialdad absoluta y la del buen hombre cuyo máximo objetivo es preservar las vidas de los miembros de su compañía. LaBeouf vuelve a demostrar que el chiste sobre su protagónico en Transformers ya quedó muy viejo, pues es un excelente actor. Su soldado es alguien muy sensible y con las emociones a flor de piel que al mismo tiempo utiliza el miedo para seguir adelante. Todas las escenas que lo tienen como protagonista son de una profundidad tal que no hace falta que el resto del guión sea demasiado filosófico (algo que se cumple). Jon Bernthal sigue dando buenos pasos tras el éxito que le trajo The Walking Dead y compone a una máquina de matar llena de contradicciones y dudas, que se esconde tras una fachada de amargura y pesimismo pero que no hace más que mostrar todas sus debilidades.
Más allá de estas menciones particulares, lo que los cinco actores logran transmitir - cada uno desde lo que su personaje le plantea- es el sufrimiento absoluto, el dolor, la naturalización de la masacre, la parcial deshumanización en la que todo soldado suele recaer tras vivir una larga experiencia en el frente de batalla. No tendrán demasiados matices y de a ratos podrán caer en el arquetipo que ya hemos visto decenas de veces en filmes de este género, pero es innegable que la potencia que tienen termina por hacerlos salir de la pantalla para que los sintamos al lado nuestro y nos internemos en el duro proceso que están viviendo.
Fury se trata de todo esto que acabo de mencionar. Más allá de algún que otro lógico cliché, el filme tiene muy buenas secuencias de combate, está actuado maravillosamente y explora la naturaleza humana en su punto más salvaje. El guión no es digno de enaltecimiento pero sin ningún golpe bajo logra llegar hasta el final sin baches ni incongruencias. La dinámica es muy buena, no hay un segundo en el que la película no se mueva pues hasta los momentos más tranquilos - como la comida en la casa de la madre y la hija- el conflicto sigue moviéndose. Muchos especularon con que este filme y The Interview serían los dos últimos de Sony. De haber sido así, no les quepa duda de que se habrían retirado con dos explosiones bien contundentes y soberbias. Busquen Fury online o esperen que en el algún momento se la estrene por estos pagos - creo que será a mediados de Enero-. Háganme caso que prometo no los voy a defraudar.
Puntaje: 9/10
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lunes, 29 de diciembre de 2014
Fury
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lunes, 15 de septiembre de 2014
Sabotage
No hace falta realizar ninguna introducción a la hora de hablar de una leyenda viviente como Arnold Schwarzenegger. Ya le hemos dedicado varios párrafos en este blog a hablar de lo que significa para el cine de acción y para el cine en general este en mi opinión muy buen actor - y si no están de acuerdo, miren True Lies (1994) y Kindergarten Cop (1990) y después me cuentan-. La hermosa ola de The Expendables no significó solamente el regreso al centro de la escena para Sylvester Stallone sino que también - y para nuestra suerte- arrastró a la orilla al bueno de Arnie. Ya lo vimos hace poco en la tercera parte de ese loco proyecto liderado por Sly, en el gran western moderno que es The Last Stand (2013) y en la claustrofóbica Escape Plan (2013). Y si piensan que a los 67 años al austriaco le ha llegado la hora de un largo descanso tras dos años sin freno, se equivocan pues lo veremos en la nueva entrega de Terminator en el cuerpo mecánico del androide asesino que lo llevó a la fama en 1984 y también como otro personaje emblemático suyo en la anunciada, y a la espera del comienzo del rodaje, The Legend Of Conan.
Sabotage es su nuevo filme y esta dirigido y escrito por David Ayer quien tiene en su haber el guión de Training Day y tres muy buenos filmes: Harsh Times (2005), Street Kings (2008) - muy poco valorado, se los recomiendo mucho- y End Of Watch (2012). Además escribió y dirigió la muy esperada Fury, cuyo póster promocional adorna en este momento el fondo del blog. La temática sobre la que trabaja Ayer es siempre la misma, un cruce entre lo policial y lo militar lleno de violencia, sexo y corrupción que hasta el momento le ha dado mucho resultado. Sabotage no es la excepción y a pesar de su guión predecible termina siendo en extremo intensa de la mano de un gran Schwarzenegger y un elenco que está a la altura de la estrella principal. Desarrollemos un poco el argumento del filme.
John "Breacher" Wharton (Arnold Schwarzenegger) es el experimentado líder del mejor equipo táctico de la DEA. Como bien expresan en un momento de la trama, es una leyenda de la lucha contra las drogas. Como todos ya sabemos y se repite hasta el hartazgo en este tipo de productos, ninguno de estos muchachos es inocente. Su modus operandi es ingresar pateando puertas a las casa de droga de los grandes narcotraficantes, matar a todos y mientras distraen a sus superiores quedarse con una gran tajada del botín. Una vez que el dinero está a salvo en el desagüe más cercano, ese cuarto vuela en mil pedazos y se da por quemada la suma de billetes que estaba en el lugar. El problema comienza cuando por un retraso mientras esconden el dinero a contrareloj, uno de los suyos cae abatido por alguien que había logrado sobrevivir a la balacera previa. Luego se complica cuando se dan cuenta que los 10 millones de dólares que habían lanzado metódicamente en la alcantarilla, ya no están más en ese lugar. Por las irregularidades y la muerte de su compañero, al equipo de "Breacher" le abren una investigación que los deja congelados por seis meses. Cuando su influencia política hace que el caso se cierre velozmente, John se encuentra con un grupo de personas que están enojadas y distanciadas entre sí. Un misterioso accidente comienza una serie de muertes que parece llevar hasta un importante enemigo que está enojado y desea recuperar todo el dinero que perdió hace unos meses.
Sabotage es puro músculo y nada de efectos especiales. Un show de testosterona, disparos y explosiones que nos llevan de nuevo al viejo cine de acción. Más allá de lo comentado acerca del guión chato, no se puede decir que los filmes de este género tengan historias demasiado complejas e interesantes. Lo que hay es una base bastante sólida con un par de diálogos rudos que justifican el maravilloso espectáculo que ocupa casi todos los minutos de duración de la película. Aun así hay que aclarar que sobre el final la historia repunta y el giro hace que todo cierre a la perfección sin dejar ningún cabo suelto. El "continuará..." nunca fue la preferencia de la mayoría de las cintas de acción pura y dura, y Sabotage respeta esta tradición al pie de la letra. De fondo a todo el ruido, está la estructura de un Western Clásico: el hombre, su pistola y su caballo en busca de su añorada venganza.
Schwarzenegger brilla una vez más y deja ver que a pesar de estar en su salsa jamás va a hacer algo "de taquito". Todo su impresionante físico - un estado envidiable- y su extraño pero eficaz carisma puestos al servicio de la causa para que el espectador salga con una sonrisa de la sala. Los demás actores acompañan bien y respetan su rol marginal. Y hay que decir que no son precisamente lo que llamamos "desconocidos": tipos como Terrence Howard, Josh Holloway y Sam Worthington encabezan el cartel con Arnie pero siempre colocándose respetuosamente un paso por debajo suyo. Como debe ser. Algún hincha de Boca como quien les escribe dirá nostálgico: "A los ídolos se los banca y respeta".
Sabotage es un muy buen filme que jamás se piensa algo que no es y que reinventa/homenajea lo que todos nunca quisimos que se termine. Otra demostración de que en el cine de acción de los últimos años, nada pudo superar lo hecho en los 80'/90'. Ni el mejor CGI ni las armas extraterrestres ni las tramas estrambóticas con ochenta giros por hora...todo lo intentado no pudo siquiera colocarse a la misma altura que aquellas grandes películas. Hay que agregar que aun con los ídolos viejos, pasándola genial y en plan de reírse de sí mismos, tampoco han conseguido al día de hoy un lugar en la mesa grande. Como The Expendables y todos los derivados que salieron de allí, Sabotage es un muy sano ejercicio cinematográfico que va a entretener a todo el público - a menos que odien la acción- con las herramientas más simples que existen en la actualidad: Schwarzenegger en estado puro, mucho músculo y violencia cruda. Lo voy a repetir todas las veces que sea necesario: no se pierdan la posibilidad de ver esta segunda juventud de estos fenómenos, es una oportunidad única e irrepetible. Cuando se retiren, vamos a extrañarlos mucho.
Puntaje: 8/10
Sabotage es su nuevo filme y esta dirigido y escrito por David Ayer quien tiene en su haber el guión de Training Day y tres muy buenos filmes: Harsh Times (2005), Street Kings (2008) - muy poco valorado, se los recomiendo mucho- y End Of Watch (2012). Además escribió y dirigió la muy esperada Fury, cuyo póster promocional adorna en este momento el fondo del blog. La temática sobre la que trabaja Ayer es siempre la misma, un cruce entre lo policial y lo militar lleno de violencia, sexo y corrupción que hasta el momento le ha dado mucho resultado. Sabotage no es la excepción y a pesar de su guión predecible termina siendo en extremo intensa de la mano de un gran Schwarzenegger y un elenco que está a la altura de la estrella principal. Desarrollemos un poco el argumento del filme.
John "Breacher" Wharton (Arnold Schwarzenegger) es el experimentado líder del mejor equipo táctico de la DEA. Como bien expresan en un momento de la trama, es una leyenda de la lucha contra las drogas. Como todos ya sabemos y se repite hasta el hartazgo en este tipo de productos, ninguno de estos muchachos es inocente. Su modus operandi es ingresar pateando puertas a las casa de droga de los grandes narcotraficantes, matar a todos y mientras distraen a sus superiores quedarse con una gran tajada del botín. Una vez que el dinero está a salvo en el desagüe más cercano, ese cuarto vuela en mil pedazos y se da por quemada la suma de billetes que estaba en el lugar. El problema comienza cuando por un retraso mientras esconden el dinero a contrareloj, uno de los suyos cae abatido por alguien que había logrado sobrevivir a la balacera previa. Luego se complica cuando se dan cuenta que los 10 millones de dólares que habían lanzado metódicamente en la alcantarilla, ya no están más en ese lugar. Por las irregularidades y la muerte de su compañero, al equipo de "Breacher" le abren una investigación que los deja congelados por seis meses. Cuando su influencia política hace que el caso se cierre velozmente, John se encuentra con un grupo de personas que están enojadas y distanciadas entre sí. Un misterioso accidente comienza una serie de muertes que parece llevar hasta un importante enemigo que está enojado y desea recuperar todo el dinero que perdió hace unos meses.
Sabotage es puro músculo y nada de efectos especiales. Un show de testosterona, disparos y explosiones que nos llevan de nuevo al viejo cine de acción. Más allá de lo comentado acerca del guión chato, no se puede decir que los filmes de este género tengan historias demasiado complejas e interesantes. Lo que hay es una base bastante sólida con un par de diálogos rudos que justifican el maravilloso espectáculo que ocupa casi todos los minutos de duración de la película. Aun así hay que aclarar que sobre el final la historia repunta y el giro hace que todo cierre a la perfección sin dejar ningún cabo suelto. El "continuará..." nunca fue la preferencia de la mayoría de las cintas de acción pura y dura, y Sabotage respeta esta tradición al pie de la letra. De fondo a todo el ruido, está la estructura de un Western Clásico: el hombre, su pistola y su caballo en busca de su añorada venganza.
Schwarzenegger brilla una vez más y deja ver que a pesar de estar en su salsa jamás va a hacer algo "de taquito". Todo su impresionante físico - un estado envidiable- y su extraño pero eficaz carisma puestos al servicio de la causa para que el espectador salga con una sonrisa de la sala. Los demás actores acompañan bien y respetan su rol marginal. Y hay que decir que no son precisamente lo que llamamos "desconocidos": tipos como Terrence Howard, Josh Holloway y Sam Worthington encabezan el cartel con Arnie pero siempre colocándose respetuosamente un paso por debajo suyo. Como debe ser. Algún hincha de Boca como quien les escribe dirá nostálgico: "A los ídolos se los banca y respeta".
Sabotage es un muy buen filme que jamás se piensa algo que no es y que reinventa/homenajea lo que todos nunca quisimos que se termine. Otra demostración de que en el cine de acción de los últimos años, nada pudo superar lo hecho en los 80'/90'. Ni el mejor CGI ni las armas extraterrestres ni las tramas estrambóticas con ochenta giros por hora...todo lo intentado no pudo siquiera colocarse a la misma altura que aquellas grandes películas. Hay que agregar que aun con los ídolos viejos, pasándola genial y en plan de reírse de sí mismos, tampoco han conseguido al día de hoy un lugar en la mesa grande. Como The Expendables y todos los derivados que salieron de allí, Sabotage es un muy sano ejercicio cinematográfico que va a entretener a todo el público - a menos que odien la acción- con las herramientas más simples que existen en la actualidad: Schwarzenegger en estado puro, mucho músculo y violencia cruda. Lo voy a repetir todas las veces que sea necesario: no se pierdan la posibilidad de ver esta segunda juventud de estos fenómenos, es una oportunidad única e irrepetible. Cuando se retiren, vamos a extrañarlos mucho.
Puntaje: 8/10
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