miércoles, 11 de noviembre de 2015

Insurgent

Para la segunda entrega de la saga escrita por Veronica Roth, el estudio eligió a Robert Schwentke para que estuviese detrás de cámaras. En su corta filmografía posee varios productos que valen una mirada como Flight Plan (2005)Red (2010), R.I.P.D (2013) que lo ponían en los papeles a la altura del desafío. Esto porque la primera entrega de esta serie de libros (Divergente, estrenada el año pasado) había dejado el listón bastante alto. Más allá de poseer todos los clichés de las novelas distópicas juveniles, el planteo era original e interesante - combinación justa entre política y acción, con algunos toques de romance- y además tuvo en Tris (Shailene Woodley) a una heroína a la altura de la Katniss Everdeen de Jennifer Lawrence.

Insurgent - título de la segunda parte- comienza en el exacto lugar donde dejó el filme anterior. Tras el escape a último momento de Tris, Four (Theo James) y varios de sus compañeros, la cacería de los Divergentes ha comenzado. La malvada Jeanine (Kate Winslet) está dispuesta a hacer lo que sea para aniquilarlos por completo y utiliza lo peor de la propaganda - en conjunto con una salvaje represión a todo el que los ayude- para construir a estos seres excepcionales como los enemigos del orden, la paz y la democracia mismas. Los culpa del ataque que ella misma orquestó sobre Abnegation - cierre del primer filme, si no lo vieron hasta acá es su problema je- y tiene en Eric (Jai Courtney) un comandante fiel para llevar adelante una misión que parece complicada pues nadie a podido dar ni con Tris ni con Four en varios meses a pesar de la búsqueda intensiva.


Los dos tortolitos son los que lideran la resistencia y buscan ayuda de pueblo en pueblo sin demasiado éxito. Tris vive atormentada por las pesadillas que tienen a su difunta madre como centro, siempre tratando de enviarle mensajes desde algún lugar lejano. No pasará poco tiempo para que Jeanine se haga de un objeto vital para destruir a los Divergentes, pero aquí choca con su gran dificultad: necesita al más perfecto de ellos para abrirlo y hasta el momento solo ha dado con los que no pueden superar los primeros estadíos de las pruebas que contiene esa misteriosa caja. Mientras trata de sobrevivir, Tris entiende de una vez por todas que no hay más opción que asesinar a Jeanine y así terminar con la persecución salvaje de los que poseen su mismo don. 


Un extraño enfrentamiento en un tren da pie a que Four se enteré de que su madre está viva, no muerta como él creía, y que ha estado todos estos años operando en las sombras para levantar un ejército y terminar con la dictadura de su némesis Jeanine y derrocar el sistema injusto en el que viven hace años. La chispa no tarda en encenderse y la guerra civil queda a la vuelta de la esquina, no sin complicaciones y nudos de a ratos inexplicables en el camino, como suele suceder en este tipo de historias.


Insurgent es un producto mucho más violento y político que su antecesor y esto se agradece en gran medida. Un lógico upgrade que sigue al pie de la letra la subida de tono que hay en los libros a los que viene respetando muy correctamente. El centro absoluto de la película está en sus dos protagonistas principales, que muestran una gran química y no son para nada acartonados como la mayoría de actores que deben jugar a los novios en estos filmes. Shailene Woodley, como siempre, sobresale en un rol que logró hacer solamente suyo en solamente una película. Tris lucha contra sus propios fantasmas al mismo tiempo que ve que no le queda otra opción que convertirse en la cabeza de una revolución inevitable. Un trabajo físico sensacional, cada vez más intenso y espectacular en las coreografías, y en lo interpretativo no hay más que agregar pues todo está dicho acerca de esta gran actriz del presente y del futuro.


Miles Teller, que no fue nombrado hasta aquí,  interpreta un rol secundario que crece en relevancia desde la mitad del filme en adelante. Mucho más protagonismo para su Peter, un perfecto hijo de puta que con mucho oportunismo busca ganar poder, por lo que sus vueltas de tuerca son varias. El talento de este gran actor es algo indiscutible y le suma a Insurgent esa cuota de humor justa y necesaria que saca una sonrisa en el momento más inesperado. Un soplo de aire fresco y estratégico en un filme que posee personajes que de a ratos son demasiado serios y por ello pierden un poco de credibilidad.


Como todo filme distópico, las referencias a 1984 son bastante obvias pero mucho mejor desarrolladas que en productos similares. También está el guiño hacia Matrix sobre el tramo final de la película, pero eso tendrán que verlo por su cuenta. Los universos construidos con CGi son espléndidos, combinación entre destrucción y desolación puras, con ciudades que solo son cáscaras destruidas de lo que alguna vez supo ser brillante y poderoso.


Insurgent es una sólida segunda parte y resta el cierre que, como viene siendo ley en estos tiempos, estará partido en dos filmes. El director va a repetir en ambos y se espera que tras el giro del final, previsible pero no por ello malo, los dos filmes que restan no tengan respiro. Final explosivo anunciado y Shailene Woodley como la heroína rebelde, luchadora y acomplejada por su pasado. Nada mal para una simple saga de libros destinados a jóvenes y adolescentes que, junto a Maze Runner y The Hunger Games, mostró que todavía hay lugar para hacer buen cine con la base menos imaginada. 



Puntaje: 7/10






No hay comentarios:

Publicar un comentario