Primero hay que decir que estamos ante el debut tras las cámaras de uno de mis actores preferidos y, ahora más objetivamente, de un muy buen actor en general. Keanu Reeves nos ha entregado todo su talento en diversos géneros, pero la mayoría seguramente lo identifica por la saga de Matrix. Allí, Reeves trataba de salvar a Zion de su inminente destrucción agarrándose a trompadas con cuanto obstáculo se le cruzase en el camino. Si bien no todo es artes marciales, las mejores peleas son las que utilizan estos recursos. Algo de esto parece haber quedado en su sangre, pues además de lanzar Man Of Tai Chi, Keanu Reeves está a punto de estrenar 47 Ronin una remake de un viejo y muy buen cómic. Pero ahora enfoquemos el trabajo en su opera prima que es más que satisfactoria y muy entretenida.Chen Li-Hun (Tiger Hu Chen) es un empleado de correos que además tiene el hobby de practicar Tai Chi en un viejo templo en las afueras de la ciudad. Además participa en torneos nacionales de lucha libre, algo con lo que su maestro no está de acuerdo. Pero él cree en la bondad de su arte marcial y de como puede ayudar a demostrar que la lucha no es solo violencia sino también arte y aprendizaje. Consigue mucha notoriedad y es contactado por Donaka Mark (Keanu Reeves), un misterioso empresario que está en la mira de la policía hace mucho tiempo. Este lo recluta a Chen para que participe en un circuito de peleas clandestino, algo que el ético luchador no acepta. Ante las repentinas dificultades que sufre su maestro por una sorpresiva inspección municipal que amenaza con cerrar su casa (y templo de entrenamiento), Chen termina aceptando la propuesta de Donaka. De a poco va a ir introduciéndose en un mundo donde lo que reina es la violencia y recorriendo un camino que al comenzar lo tiene a él como un buen hombre y al finalizar puede terminar convirtiéndolo en un monstruo.
La filmación es más que impecable. El tradicionalismo japonés que Reeves respeta a rajatabla se combina con la belleza de las imágenes que nos son ofrecidas. La filmación mezcla la alta definición con la vieja estética de los filmes de samurais (o si quieren más fácil, con la de Kill Bill). El choque de dos mundos es tanto interno (en la historia) como externo. Las coreografías son excelentes y hay un muy buen trabajo de parte del protagonista en este rubro. Reeves realiza una sólida interpretación de una persona malvada y sin escrúpulos que resulta ser el antagonista ideal del personaje de Hu Chen. La pelea final es realmente buena y la filmación la hace mucho más atractiva aún. Los dos protagonistas centrales demuestran un amplio conocimiento de las artes marciales y entregan un show memorable. El cierre es interesante así como la idea general del filme, aunque no me gustó que se haya atenido al triunfo ambiguo del bien sobre el mal. Aunque por suerte no termina siendo una victoria muy evidente y todo queda en un delicado suspenso.
Man Of Tai Chi es un gran primer paso para Keanu Reeves en su carrera como director. El género le sienta bien tanto en lo interpretativo como detrás de las cámaras y sinceramente espero ver mucho más de él. Muy buenas peleas con excelentes coreografías y un manejo de cámara envidiable por casi todos (menos por el rey de nuestros días Ben Affleck, claro). El guión es muy bueno y el cierre sorprende bastante. No se la pierdan, estrenese o no en nuestras pantallas.
Puntaje: 7.5/10


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