jueves, 12 de septiembre de 2013

Star Trek: Into Darkness

En los Estados Unidos, la critica fue muy elogiosa con esta esperada secuela. No lo mismo los espectadores, que no asistieron masivamente a las salas para verla y por ende la recaudación fue bastante regular. Debo decir que acuerdo con los críticos y no con los espectadores, algo que no se condice con uno de los pilares de la industria cinematográfica. Star Trek: Into Darkness está nuevamente dirigida por el gran J.J Abrams que como productor y director siempre ha sido una ola de gratificación para los fanáticos de la ciencia ficción (miren si no Super 8 y Lost y después me cuentan que opinan al respecto).

El guión del filme esta basado en Star Trek: The Wrath Of Khan la mejor película de todas las que se hicieron de Star Trek (hasta la primera de Abrams en 2009, claro). La historia es entretenida y atrapante y logra oscurecer un poco el clima festivo de su antecesora sin por ello perder el humor y la - muy buena- química entre Spock (Zachary Quinto) y Kirk (Chris Pine). El jóven Kirk es destituido como Capitán del Enterprise tras una desastrosa misión en un planeta extraterrestre. Pero tras un ataque terrorista que destruye toda la flota - y que viene desde adentro-, deberá subirse junto a Spock nuevamente a la legendaria nave para ir tras uno de sus peores y más crueles enemigos. Khan (Benedict Cumberbatch) ha logrado infiltrarse en la federación y golpearla desde adentro. Nadie conoce sus motivos, pero la cacería humana ha comenzado y nada parece indicar que será exitosa.


Las actuaciones son buenas en general. Pine compone nuevamente a su arrogante y gracioso Kirk que no parece encontrar un sano equilibrio entre su talento y las reglas. Quinto mejora su Spock previo, tal vez por la mayor cuota de protagonismo que posee. No falta la escena de su mano tratando de alcanzar la de su agonizante amigo y el furioso grito (Khaaaaaaan!). La química entre ellos es excelente y Abrams logra que la relación termine de consolidarse pudiéndose decir que es aquí donde Kirk y Spock se hacen amigos inseparables. Pero la nota alta la da el británico Benedict Cumberbatch, que demuestra porque todo el mundo ha llegado a la conclusión de que es el mejor actor de la actualidad. Su Khan es maravilloso y tiene todos los matices que un villano debe tener. Está lleno de ira y de maldad, pero posee sentimientos y un motivo muy personal para llevar a cabo sus acciones. Todo lo que involucre a este gran actor debe ser visto, sin importar como sea el producto final. Cumberbatch es en sí mismo un espectáculo y el bueno de J.J acertó en darle este papel que le sube unos puntos a la película.


Una de las cosas que más me sorprendió de Star Trek: Into Darkness es que toca un tema muy complicado como el terrorismo de una manera distinta a la que estamos habituados. Lo que el filme se plantea es lo que pasaría si uno de los terroristas que tanto se busca y se repudia desde los Estados Unidos tuviese la oportunidad de hablar: de explicar sus razones y de contar TODO lo que sabe. No en vano a Saddam Hussein, a Mohammar Khadaffi y a Osama Bin Laden los asesinaron sin darles posibilidad real de defenderse. Hay un gran miedo a que la verdad salga a la luz en los gobiernos de las potencias mundiales, pues es una verdad que los involucra directamente a ellos. Podrán taparla con discursos, pero todos sabemos que allí hay algo que funciona muy mal y que tarde o temprano saldrá a la luz. El personaje de Khan es el que lleva consigo todas estas preguntas y afirmaciones, y también es quien se encarga de responderlas.


Star Trek: Into Darkness no puede decepcionar ni al Trekkie más puntilloso. Todas las referencias a la serie original están allí nuevamente. La atmósfera es mucho más densa y oscura - cortesía de Khan- y al mismo tiempo logra ser extremadamente divertida por sus inteligentes diálogos y líneas. El uso del CGI es maravilloso y uno se siente en el medio del espacio. La dirección de J.J Abrams es impecable y la prueba de que no hay mejor director para hacer ciencia ficción que él - bravo entonces por Disney que lo abrochó para la continuación de Star Wars-. Las buenas actuaciones y Benedict Cumberbatch son la frutilla de un postre que es demasiado delicioso como para no comerlo.

Puntaje: 9/10  

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