viernes, 9 de agosto de 2013

The Punisher y Venom: El Renacimiento

Adi Shankar es un productor de cine que ha estado detrás de varios proyectos de muy buena calidad como Machine Gun Preacher y Dredd (la excelente remake, no el fiasco original con Stallone) y de otros razonables aunque no deslumbrantes, en mi opinión al menos, como Killing Them Softly - Brad Pitt y James Gandolfini la descosen pero la película es demasiado lenta- y Broken City - un filme sin sentido ni ritmo más allá de lo que hace el gran Mark Wahlberg para levantarlo-. Este año ha producido dos cortos de menos de veinte minutos de duración donde retoma y reinventa a Venom y a The Punisher, dos de los personajes más oscuros del universo Marvel, que habían sido bastardeados en dos filmes recientes (The Punisher de 2004 y Spider Man 3 de 2007).

El primer corto, dirigido y escrito por Joe Lynch, se llama Venom: Truth In Journalism y nos muestra un día en la vida de Eddie Brock - caracterizado de una manera genial por Ryan Kwanten- que decide darle a un equipo de televisión francesa una exclusiva y poder pasar un día con él. Vemos el recorrido de Brock por las calles más sucias y peligrosas de Nueva York buscando noticias que superan por mucho el límite del buen gusto y hasta del amarillismo. También lo vemos en su casa ejercitando y despotricando odiosa y continuamente contra Spider Man. El retrato de un hombre cruel y sádico esta perfectamente realizado y la verdad sale a la luz al final del corto. Es una obligación quedarse tras los créditos pues hay una sorpresa muy grande para los fanáticos, que nos retrotrae a otro personaje destruido por el cine: DareDevil.

Venom: Truth In Journalism corrige todos los errores de Spider Man 3 respecto a la caracterización tanto de la persona como del monstruo. Vemos como Brock y Venom son la misma persona a todo momento. La construcción del personaje es excelente y tiene el ritmo perfecto. Esta cinta se revuelca en la mugre y el barro para dejar una imagen idéntica a la del comic, es decir la que es correcta y la única válida. Tal vez el peor error de su director Sam Raimi fue la elección del actor Topher Grace que entregó una performance lamentable. Y ni que hablar del Venom desgarbado que inventó, porque estoy seguro de que en ningún comic tiene tan pobre fisionomía. Nobleza obliga, debo decir que la historia en sí del origen de este villano no estaba mal contada, pero tuvo estos dos groseros errores que la empañaron por completo. Esos problemas quedan remedados aquí con la elección de Ryan Kwanten para interpretar a Eddie Brock y un guión sólido, con mucho ritmo y sangre que hace justicia con esta leyenda.


El segundo filme esta dirigido por Phil Joanou y escrito por Chad St. John y se titula The Punisher: Dirty Laundry. El rol de Frank Castle cae nuevamente - y de forma correcta- sobre Thomas Jane, el mismo protagonista del fallido filme de 2004. Esta aclaración es importante, ya que Jane estuvo muy bien pero el filme desbarrancó seriamente más que nada debido a su historia central y a un muy bizarro John Travolta como antagonista principal de nuestro vigilante. Jane, como buen fanático, quería darle una re interpretación al personaje que hiciera justicia con él de una vez por todas. El soundtrack de los 10 minutos les va a sonar conocido: es la muy buena canción de apertura de Batman: The Dark Knight. El ritmo es también ideal y vemos como un grupo de traficantes de droga llega a un barrio marginal para golpear mujeres e intentar que un niño ingrese en su banda delictiva. Frank Castle duerme en su camioneta en esa calle y esa mañana se levanta para lavar la ropa. Ve lo que sucede pero no se involucra, aunque de a poco se va acercando al lugar de los hechos. Sangre, huesos rotos y una pregunta circunstancial: ¿Conoces la diferencia entre justicia y castigo? El final es a toda orquesta y con un rediseño de la calavera que es increíble. Párrafo aparte para la intervención de Ron Pearlman que es demasiado buena.


The Punisher (2004) no fue un buen filme, pero Thomas Jane nos entregó una muy buena actuación que estuvo a la altura de las circunstancias. Si bien en Punisher: War Zone (2008) - que a mi me encantó y mucho-, Ray Stevenson logró traer de vuelta al viejo Punisher que todos conocemos en una película repleta de violencia, sangre y balas, The Punisher: Dirty Laundry logra reinventar al personaje por completo. En ese sentido creo que Jane merece otra oportunidad de ponerse la remera de la calavera y salir a castigar a los criminales más jodidos de la ciudad. No va a la acción directamente y crea una atmósfera llena de tensión, que se resuelve de manera magistral. Dicen que hay un nuevo filme de Punisher en gateras; esperemos que no sean solo rumores.


Adi Shankar, los directores y los actores realizan un muy buen trabajo en ambos cortometrajes y demuestran la calidad de su trabajo. Nosotros los fanáticos, muy agradecidos. Esperemos que hay mucho más. Les dejo ambos cortos para que disfruten.

Venom: Truth In Journalism:



The Punisher: Dirty Laundry:




jueves, 8 de agosto de 2013

Frankenstein's Army

Este filme nunca va a llegar a nuestros cines. Es muy probable que ni siquiera tenga una salida en DVD o Blu-Ray en nuestro país. Es algo completamente lógico ya que hasta en los Estados Unidos posee una salida acotada en selectas salas de cine (sistema On-Demand). Dirigido por Chris Raaphorst, Frankenstein's Army es un delirio absoluto, lleno del gore más vomitivo que vi en mi vida (y eso que amo estos filmes y no soy para nada sensible) que muestra las desventuras de un grupo de soldados soviéticos que durante el final de la Segunda Guerra Mundial se encuentran avanzando sobre territorio alemán.

Cuando la Alemania de Hitler está a punto de caer, un equipo especial soviético recorre terreno enemigo para poder terminar con los últimos focos de resistencia. Llevan con ellos a un camarógrafo enviado por el mismo Stalin para filmar todo el recorrido y utilizarlo como propaganda bélica. Durante el camino se topan con algunos restos de batallones nazis que vencen con facilidad. El problema es que en un determinado momento, ya no saben bien en que lugar del mapa se encuentran y el radio posee una extraña interferencia que impide las comunicaciones con el cuartel central en la URSS (muy graciosamente llamada "La Madre"). En el camino, se topan con un convento - que era en realidad una base alemana muy celosamente protegida por baterías anti-aéreas- que acaba de ser atacado por la artillería aliada. Los soldados ingresan determinados a terminar con el trabajo y llevarse todas las provisiones que puedan encontrar. En los alrededores, hay cuerpos quemados y tumbas abiertas, preludio del infierno al que están por adentrarse. Allí dentro se encontraran con una pesadilla pergeñada por Hitler como último recurso para ganar la guerra. El sádico y loco Doctor Viktor Frankenstein (Karel Roden) ha convertido los cuerpos de los soldados caídos - y también de los heridos- en monstruosas creaciones mitad máquina mitad humano que solo responden a su comando.


Frankenstein's Army es otro filme dentro de los géneros "cámara en mano" y "found footage". La persona que no guste de cualquiera de los dos, no debe siquiera molestarse en ver la película. Es otra hora y media de cámaras Super 8 temblando que en cuanto a lo fílmico no agrega nada nuevo. Comete el típico error de confundir la lente con el ojo humano y es por ello que, por ejemplo luego de una explosión cercana a la cámara, escuchamos el pitido del tímpano lastimado (algo que en realidad no debería estar presente). Las actuaciones de los soldados soviéticos es muy pobre, aunque no es un guión que profundice en los personajes por ende no se los puede culpar por su mínima labor. El único que sobresale dentro de esta mediocridad es Karel Roden - con su completamente loco y convencido de que está revolucionando el mundo- Viktor Frankenstein cuya intención es que su trabajo quede grabado para la posteridad.


El gore es muy bueno y sobrepasa todo tipo de límite. La escena de la cirugía de cerebro es demasiado real y puede generar náuseas y una sensación rara en la cabeza hasta a los mayores fanáticos del género. Párrafo muy aparte para los monstruos, que son una creación macabra y sensacional y por ende lo mejor de la película. Ver a un cuerpo humano con una hélice de avión como cabeza, a hombres con cuchillas, taladros eléctricos, martillos en lugar de manos, a un hombre muy similar a una araña entre tantas otras "obras" es francamente impactante y en esos momentos uno logra colocarse en la piel de los soldados y quiere salir corriendo como ellos. Y es aquí donde acierta el filme, pues sin el uso del CGI trae a la vida a criaturas espeluznantes que nos recuerdan a los viejos monstruos de antaño. El guión es lento y aburrido en los primeros 40 minutos e intenta crear una atmósfera que nunca llega. Cuando va directo a la acción, a la sangre y a las bestias de Frankenstein mejora bastante y se convierte en una visita guiada a la Tiendita del Horror.


Frankenstein's Army entrega a medias lo que uno va a buscar. Los altos - y buenos- niveles de violencia y sangre se ven contrarrestados por un guión predecible y bastante básico. Karel Roden y sus monstruos salvan las papas, logrando levantar un filme que me había generado expectativas y estuvo demasiado cerca de decepcionarme.

Puntaje: 5.5/10

miércoles, 7 de agosto de 2013

Snitch

Basada en hechos reales y dirigida por Ric Roman Waughn, llega este Jueves a la cartelera nacional Snitch o El Infiltrado. Primero debo decir que es la primera traducción de un título que me parece correcta en mucho tiempo. Segundo, que es un filme que aparenta ser otra cinta de acción con Dwayne Johnson al frente disparando y peleando pero es exactamente lo contrario. Y justamente por eso es más que buena, porque saca por completo al muy buen actor que este héroe de acción tiene adentro suyo.

La historia tiene un mensaje claro acerca de la droga, pero toma el camino de la crítica política. Al parecer, con las nuevas leyes anti-droga, en los Estados Unidos una persona que trafica una mínima cantidad de marihuana puede ir preso por mucho más tiempo que un violador - aunque puede reducir su sentencia si colabora como soplón-. John Matthews (Dwayne Johnson) es un empresario respetable que es dueño de una empresa de transportes. Posee una hermosa casa y una igual de hermosa familia. Todo parece perfecto en la vida de este buen hombre. Pero un día su ex-esposa lo llama para decirle que Jason (Rafi Gavron) su (otro) hijo esta encarcelado bajo la acusación de traficar drogas - un socio suyo fue presionado por la DEA y lo delató para reducir su sentencia-. Aparece en juego la Fiscal del Distrito Joanne Keeghan (Susan Sarandon) que lo único que busca es ser reelecta en las próximas elecciones. Le propone a Matthews que su hijo colabore con la DEA y entregue a todas las personas que pueda. Ante la negativa de este a tender una trampa a sus amigos, John decide actuar por su cuenta y contacta Daniel James (John Bernthal) un ex-convicto que trabaja para él para poder involucrarse en el mundo de las drogas y llevarle a la Fiscal lo que ella quiere. Las cosas comienzan a complicarse ya que John llega a la punta de la pirámide velozmente. Ahora tienen la posibilidad de atrapar a uno de los traficantes más buscados.


Snitch es un buen filme dramático que sostiene la atmósfera de una manera correcta. Si bien la resolución es obvia y un tanto apresurada, el resultado final es bueno. Dwayne Johnson entrega una actuación muy sentida, siendo el mejor trabajo que realizó en su fructífera carrera. La tensión y la angustia de este padre desesperado se reflejan en cada músculo de su cara. Pero creo que verlo dando un par de buenos golpes no hubiese estado mal. Este es el paso que le faltaba para dejar atrás a "The Rock" de una vez por todas y hacerse un nombre que vaya más allá de la acción pura y la comedia infantil (tal vez aquí sea donde están sus peores registros). Susan Sarandon realiza un muy buen trabajo como una Fiscal inescrupulosa y poco ética. Barry Pepper está excelente como el Agente Cooper de la DEA curtido, pero muy humano que busca proteger a toda costa a John de las garras de los intereses políticos. Gran trabajo también de John Bernthal en la piel de un ex-convicto desesperado que no le queda otra que ayudar a su jefe ante sus dificultades económicas. Su recompensa llega al final del filme. Los dos narcotraficantes Malik y Juan Carlos "El Topo" Pintera son interpretados sobriamente por Michael K. Williams y Benjamin Pratt (aquí me permito tomar prestado el argumento del excelente crítico de cine Matías Orta que dice que no siguen el estereotipo de narco habitual en Hollywood).


Snitch entrega mucho drama y tensión, pero poca acción. La actuación de Dwayne Johnson es consagratória y el resto del elenco esta a la altura. Lo negativo es que el guión es bastante predecible y que deriva en el típico final lleno de esperanzas y sonrisas cuando durante la película se mostró un mundo que es totalmente lo contrario. Podría haber profundizado un poco más en el tema de la frontera México-EEUU pero lo único que hace es apurar el cierre en los últimos 20 minutos. No hay dudas de que Snitch es un filme normal, un pseudo-thriller con algunas escenas violentas, pero las muy buenas actuaciones lo logran sacar de esa media.

Puntaje: 7/10 

martes, 6 de agosto de 2013

The Conjuring

The Conjuring es un muy buen filme que explota dos sub-géneros del terror: el de la casa embrujada y el del exorcismo. No es noticia que ambos han sido fuente de éxito para muchos directores, aunque hasta hace poco se encontraban bastante bastardeados por filmes mediocres que podían hacer todo - desde dar asco hasta hacer reír- menos entregar una historia decente y asustar de verdad. Y cuando hablo de sustos, debe quedar en claro que no me refiero a los golpes de efecto típicos (silencio de entierro seguido por una aparición) sino a la construcción de una atmósfera escalofriante que lleve al espectador al punto de estar realmente asustado sin haber siquiera mostrado un demonio, fantasma, niño/a poseído/a y todo lo que se les pueda ocurrir - y que seguramente ya han visto-. Hasta que un día llego el malasio James Wan con Dead Silence (2007), un filme con un guión simple acerca de un muñeco ventrílocuo maldito que buscaba vengarse de una familia eliminando a todos sus miembros para cortar con su linaje. Si bien no fue una obra maestra, se puede decir que superó la media dentro del género en ese momento. Wan venía con pergaminos tras haber dirigido la primera - y la única que es muy buena y original- Saw (el resto de la saga solo fue productor ejecutivo) y su primer proyecto dentro de esta categoría de películas alcanzó las expectativas. Un año más tarde, dirigió Death Sentence un muy buen filme de venganza protagonizado por Kevin Bacon y así terminó de asentarse en Hollywood. Tres años pasaron hasta que volvió a sentarse en la famosa sillita, y sin dudas que valió la pena la espera. Insidious (2010)  es una obra que en mi opinión refunda en género: le devuelve lo grotesco que lleva a la risa sin pasarse del límite y produce una excelente fusión entre lo religioso, lo fantasioso y lo fantasmagórico. La crítica recibió con muchos elogios el filme y es por ello que una segunda parte esta por estrenarse dentro de muy poco tiempo. Pero antes de ello, Wan revolvió los expedientes de Ed y Lorraine Warren (dos reconocidos investigadores de lo paranormal en cuyas experiencias se basan el libro y el filme The Amityville Horror) y filmó The Conjuring. El resultado final es muy positivo y como filme de terror vuelve a marcar un camino a seguir. Agrego que el hecho de que este basado en una experiencia real funciona ya que la historia es muy potente y no posee los excesos que se dan en este tipo de filmes ya que sigue las anotaciones de los Warren al pie de la letra.


El guión consiste en dos historias que suceden en paralelo y que se terminan irremediablemente cruzando. Por un lado tenemos la historia de los Ed Warren (Patrick Wilson) y Lorraine Warren (Vera Farmiga) que viajan por el país dando conferencias de prensa acerca de todos los casos de fenómenos paranormales que han presenciado. Hacen hincapié en la investigación acerca de la muñeca Anabelle que sirvió como elemento para que una entidad demoníaca pueda intentar poseer a una joven muchacha. Esa misma muñeca descansa en el museo que los Warren tienen en su casa y es una de las inquietudes más grandes de todos los curiosos y periodistas. Por el otro lado, está la familia Perron: Carolyn (Lili Taylor en un rol físico y que le viene como anillo al dedo), Roger (Ron Livingston) y sus cinco hijos. Estamos en 1971 y se han mudado a una vieja casona en una granja en Rhode Island para alejarse de los ruidos de la ciudad. La consiguieron a un precio demasiado barato en una subasta anónima realizada por un banco. Esto tal vez sea lo único previsible del filme y que es una marca registrada para presentar una casa embrujada. El primer hecho anómalo que notan es que todos los relojes de la casa se detienen exactamente a las 3:07 de la madrugada. Carolyn amanece con extraños moretones y comienza a escuchar varios ruidos que rompen la tranquilidad y el silencio del campo. Cuando la situación comienza a complicarse, acude desesperada a los Warren para que vayan a revisar la casa. Estos acceden, aunque con dudas pues el último caso que trataron dejó en Lorraine secuelas en apariencia irreversibles. No tardan en darse cuenta que en el pasado sucedió algo terrible en la casa y que eso nunca se ha ido. Deberán actuar rápidamente antes de que sea demasiado tarde. 

The Conjuring tiene un desarrollo lento que llega de a poco al terror más puro. La atmósfera es fría y oscura y su construcción es perfecta. Espera para llegar a la parte de la acción y desarrolla sin apuro todos los personajes y sus historias. Podemos decir que es similar a Insidious en este punto, pero que a su vez soluciona algunos baches de guión que esta había suplido con la fantasía del rescate del hijo en ese extraño y macabro universo paralelo. La estética es impecable, y se ve que desde Saw y Dead Silence Wan (por suerte) no ha dejado de colocar muñecos siniestros en sus películas. La muñeca Anabelle es una macabra construcción y su historia por separado merece una película aparte, algo de lo que sin duda han tomado nota el director y los productores - la puerta abierta que deja el filme es demasiado evidente-. La casa embrujada y el exorcismo dividen en dos partes la película para unirse al final, de la misma manera que lo hacen las dos historias que son la nave central de la película. Los sustos están allí y el uso de la música, la cámara y los silencios es impecable. Pero, como ya dije, el director elige no depender solamente del reel de sobresaltos a los que lamentablemente estamos acostumbrados y que puede poner nervioso hasta al fanático más paciente del género (si buscan un ejemplo claro, vean The Unborn que termina siendo ridícula debido a esto) sino que nos lleva lentamente hacia ellos envolviéndonos en un ambiente realmente terrorífico. Las actuaciones en general son buenas y parejas, pero sobresale Vera Farmiga - otro producto reciente donde pueden ver su talento es en la genial serie Bates Motel- que interpreta al personaje más complejo y con más aristas de la historia. Su Lorraine Warren está basada en conversaciones con la misma Lorraine que prestó su asesoramiento para el filme (Ed falleció hace unos años). El otro que hace un muy buen trabajo es Patrick Wilson que vuelve a colaborar con Wan y se puede decir que a esta altura es uno de sus actores fetiche. Cumple en su rol de un duro y temerario Ed Warren que hace todo lo posible para proteger a su esposa y descubrir el misterio que rodea a los Perron.


Soy un gran fanático de James Wan y creo que es una bocanada de aire fresco para un género que estaba en decadencia y para el cine en general. La única crítica que tenía para él era que dejaba demasiados cabos sueltos en sus filmes, algo que logra corregir en este caso. Con The Conjuring queda claro que estamos ante un excelente director que posee el talento suficiente para crear una atmósfera y una historia que sean creíbles y de buena calidad al mismo tiempo. La película me asustó mucho y me atrapó, lo cual es clave a la hora de evaluar un filme. Espero que Insidious 2 sea otro muy buen filme del malasio y que, como en eta cinta, logre entregar exactamente lo que los fanáticos y amantes del buen cine pretendemos cuando vamos a ver una película sea del género que sea.

Puntaje: 9/10 




lunes, 5 de agosto de 2013

The Canyons

Hace dos días se estrenó otra adaptación a la pantalla de un libro de Bret Easton Ellis. Su camino en el mundo del cine comenzó allá por 1987 con Less Than Zero un filme donde la suciedad y decadencia de Los Ángeles eran retratados de la misma manera que en su novela homónima. Lo interesante, es que en la mayoría de sus adaptaciones, Easton Ellis se ha involucrado directamente en el trabajo adaptando su propia obra lo cual hace que el resultado final sea muy fiel a sus historias - obviamente sacando del medio el hecho de que hay cuestiones de los libros que no se pueden pasar de forma idéntica a la pantalla-. Aún así, las criticas por lo general dicen lo contrario: han llegado a denostar a un filme muy bueno como American Psycho por no ser idéntico frase por frase al original. Partiendo de la base de que esto último es imposible, me senté a mirar este filme que en las últimas semanas había sido promocionado mucho por el autor y había recibido elogios - aunque también el ataque habitual- de varios críticos que accedieron al filme antes de su salida oficial.


La historia tiene una línea similar a American Psycho pero el desarrollo es más pesado y mucho menos frenético. No se trata de hurgar en la mente de un yuppie que debido a la constante presión a la que se somete a sí mismo - y ayudado claro por el ambiente de Wall Street- termina convirtiéndose en un sangriento psicópata. Aquí estamos frente a la historia de una persona perversa y sádica que busca tener el control de todo con juegos mentales retorcidos y enfermizos. The Canyons comienza con una cena incómoda entre dos parejas. Christian (James Deen) es un joven productor de cine con un fondo familiar de dinero que solo está disponible si realiza de vez en cuando alguna que otra película mediocre. Su pareja, Tara (Lindsay Lohan) es una muchacha que está con él por amor y por necesidad de que alguien la cuide económicamente. Él la mantiene y la ama, pero la tiene sumida en un juego sexual constante que involucra a otras parejas y personas todas las noches. Enfrente están Ryan (Nolan Funk) un buscavida que tiene frente a sí la chance de ser el protagonista de un filme y de tal vez comenzar a cambiar un panorama, que parecía maravilloso cuando llegó a Los Ángeles a los 18 años, pero que ahora es una pesadilla. Su novia, Gina (Amanda Brooks) es una de las tantas "ex" de Christian y tanto ella - como Tara- insistieron mucho para que el joven consiga el tan deseado rol en la película. Esa situación de incomodidad inicial no es casual: Tara y Ryan fueron pareja hace tres años y, desde que se reencontraron en el set del filme un mes atrás, mantienen un affaire. Christian comienza a ver algo raro y manda a seguir a su esposa. Desde aquí en más, caerá en una lenta y descendente espiral de violencia y psicosis que lo llevará a hacer lo imposible para evitar que su mujer - aún al coste de perderla- vuelva a ver o a estar cerca siquiera de su amante.


La creación de la atmósfera de Los Ángeles es muy lograda. Si bien la historia se desarrolla en la actualidad, hay reminiscencias de L.A Confidential en la construcción del ambiente. Los paisajes son hermosos, en especial el de la casa de Christian que se encuentra en las afueras de Beverly Hills. El trabajo del director Paul Schrader (American Gigolo Dominion: Prequel To The Exorcist entre sus trabajos más conocidos) es satisfactório - no mucho más- y con un muy buen guión logra redondear un sólido trabajo. Si bien no es un filme rápido, podemos decir que lo que carece de velocidad lo suple con una angustia y una opresión que dejan un sabor raro en la boca. Lo que reina en esta historia son la desesperanza y el desamor. Es el reino de las oportunidades perdidas y del sobrevivir a como de lugar.


Las actuaciones son buenas en general y levantan el nivel de un filme destinado a los 6 puntos. Nolan Funk construye un buen personaje, que no tiene nada que perder y que está obsesionado con el amor de su vida. James Deen interpreta a la perfección a un perverso Christian cuya locura y obsesión comienzan a hilvanarse a lo largo del filme. No llega al pico actoral que alcanzó Christian Bale en American Psycho por dos razones: no es tan buen actor como este y, principalmente, el papel no es el mismo. Es más complejo y oscuro y no es tan festivamente sangriento como Patrick Bateman. Pero la que se lleva las palmas es Lindsay Lohan que tras años de estar hundida en los excesos y en los escándalos - y después de su regular interpretación de Elizabeth Taylor en la ni siquiera pasable Liz & Dick- encuentra un personaje y un guión que poseen varios puntos de contacto con su situación profesional y logra exprimirlos al máximo. No le teme a los desnudos y va a fondo en todas las escenas sin guardarse nada. Su angustiada y perseguida Tara es convincente, salvaje y depresiva al mismo tiempo. Creo que Lohan es una muy buena actríz, y espero que tras los elogios cosechados aquí, logre regresar de una vez por todas a los primeros planos solamente por su labor profesional.


The Canyons es una buena adaptación de una, a mi parecer, excelente novela del gran Bret Easton Ellis. Tiene todos los ingredientes característicos del autor y queda en claro que Los Ángeles nunca pareció tan sombrío como aquí (chequeen las imágenes de los cines cerrados y destruidos). Sexo y sangre marcan el ritmo de un filme que logra atrapar y esta bien actuado, aunque el final parece agarrado de los pelos. Otra crítica importante es para la duración del filme: valía la pena estirarlo hasta las dos horas y así no cerrarlo de esa manera tan abrupta.

Puntaje: 7/10







Furious 6

No es un secreto que desde que Justin Lin comenzó a dirigir los filmes de la saga Fast & Furious en 2006 - con la veloz, en apariencia descolgada de las dos anteriores y visualmente genial Tokyo Drift- la franquicia mejoró mucho, alcanzando su perfección con su quinta parte Fast Five (2011). La entrada de un personaje fuerte y carismático como el agente especial Hobbs (Dwayne Johnson) le dio otro dinamismo y potencia a un filme que de una vez por todas se terminó de correr del esquema de las carreras callejeras. La potencia, la velocidad y el músculo fueron condensados a la perfección por Lin, algo muy complejo de lograr. Desde Tokyo Drift en adelante, las otras dos cintas fueron situadas temporalmente antes que esta y construyeron el camino - que culmina en esta sexta parte- del simpático Han (Sung Kang) hacia su natal Tokyo donde termina encontrando la muerte.


Dominic Toretto (Vin Diesel) y Brian O'Connor (Paul Walker) están ahora retirados. Tras el gran golpe en Río de Janeiro junto a Hobbs, el equipo se quedó con 100 millones de dólares y todos están desperdigados por el mundo viviendo sus vidas de prófugos de una manera muy tranquila. En las Islas Canarias, Brian vive con Mia Toretto (Jordana Brewster) y están a punto de tener un hijo. Este ambiente de fiesta y relajación se enturbia con la llegada de Hobbs que le pide a Dominic ayuda para atrapar a Shaw (Luke Evans), un ex-Comando Especial Británico especialista en guerrilla urbana vehicular. Este terrorista ha atacado varios centros militares para hacerse del control de unos códigos que sirven para activar un arma que en manos equivocadas podría ocasionar un caos mundial - y que de paso haría billonario a quien venda los numeritos, que es lo que busca nuestro villano-. La sorpresa es que todas las insinuaciones de las películas anteriores se concretan: la ex novia y compañera de Dom, Letty Ortiz (Michelle Rodríguez) que había sido dada por muerta a manos de uno de los sicarios del narcotraficante Braga, trabaja para el británico. Dom apenas ve las fotos se compromete a ayudar a Hobbs para así poder recuperar a Letty y traerla de nuevo con su familia. A cambio pide que todos los cargos les sean limpiados a todo su equipo para así poder regresar a los Estados Unidos sin el mote de "fugitivos de la ley".


Si la entrega anterior era perfecta, esta la iguala y hasta la supera de a ratos. La conjunción entre músculo, potencia y velocidad se da nuevamente y de manera impecable. El guión es muy bueno ya que privilegia la acción y la espectacularidad sin dejar de lado la parte humana del filme que es el reencuentro entre Dominic y Letty. El mensaje de la familia y del hogar, que esta presente desde la primera película, sigue allí y se afianza cada vez más. En cuanto a las actuaciones, la dupla Diesel-Johnson vuelve a funcionar a la perfección y por fin luchan hombro a hombro. Luke Evans interpreta sobriamente a un gran villano: inteligente, más que un profesional al volante y extremadamente sádico. Michelle Rodriguez hace retornar con todo a un personaje emblema de la saga y el resto del elenco - en especial Tyrese Gibson (Roman) y Ludacris (Tej) que son realmente graciosos tanto juntos como por separado- es muy sólido. La escena de la persecución en la carretera con el tanque de guerra es increíble. Justin Lin nos vuelve a mostrar algo más que autos y mujeres. Todos los cabos sueltos de los dos filmes anteriores quedan atados. La llegada de Han a Tokyo y su final trágico - quédense tras los créditos que allí se da la vuelta de tuerca que es genial- cierran una etapa para abrir una nueva. Tranquilos, tenemos Fast & Furious para rato.

Puntaje: 10/10

domingo, 4 de agosto de 2013

The Man With The Iron Fists

El debut en la dirección del rapero y (buen) actor RZA es satisfactorio. Aclaro que no lo será para quien vaya a ver este filme buscando un producto clase A y una historia profunda y seria. RZA, con el auspicio de nada menos que Eli Roth y Quentin Tarantino (enmarcado en el "Quentin Tarantino Presents...") un filme clase B que junta lo más sucio y violento del Western y del cine japonés de Samurais. El resultado es interesante y un homenaje tanto al Grindhouse como a Tarantino y su "evil brother" Robert Rodriguez que son los dos grandes reivindicadores modernos de este género (recordar su genial Grindhouse Double Feature en el año 2007).

El guión está escrito por el mismo director y es más bien simple. No se detiene mucho en la historia y va directo a los bifes. En Jungle Village el líder del "Clan León" es empleado por el gobernador para proteger un gran cargamento de oro que debe viajar a través del pueblo. Pero sus subordinados, León de Plata y de Bronce, lo traicionan y lo asesinan para quedarse con el oro. Zen Yi (Rick Yune) el hijo del difunto líder se entera del asesinato de su padre y viaja a vengar su muerte. Se encuentra con un enemigo impenetrable (su piel es de acero) llamado Brass Body que lo vence  fácilmente. Cuando está a punto de morir, es rescatado y curado por el herrero del pueblo (RZA) que se siente culpable por haber forjado las poderosas y letales armas que mataron al padre de Zen Yi. En la discusión por hacerse del preciado baúl lleno de riqueza y poder aparecen Madame Blossom (Lucy Liu) dueña del prostíbulo local y jefa del clan "Las Viudas Negras" - que tienen una sorpresa preparada para el "Clan Léon"- y Jack Knife (Russell Crowe con un arma mitad cuchillo mitad pistola que es tremenda) un agente del Emperador de Japón. Lo que sigue es un show de artes marciales, violencia y mucha sangre (vísceras, ojos volando, sesos desparramados y demás)  con la impronta de Tarantino y el toque original del nouvel director.


Si bien The Man With The Iron Fists no se acerca a las dos Kill Bill ni a la reciente Django Unchained, sin dudas que es una mezcla interesante entre el cine clase B, lo Samurai y el Spaghetti Western. Los actores están sólidos en general, pero es Russell Crowe el que se roba la película. Su Jack Knife es un personaje inolvidable y nada en él - ni sus excesivos kilos demás que le dan una simpática panza de bebedor- está fuera de lugar. Las tres peleas finales son muy buenas, y la mejor resulta ser la menos física de todas. El filme supera el aprobado y vale la pena corregir errores y hacer una segunda parte. El filme pide a gritos - y en especial- la corrección de varias fallas estéticas serias, ya que en algunos momentos lleva el clase B demasiado al extremo. Pero en la suma total, queda justificado el apoyo de dos fenómenos como Roth y Tarantino RZA y su proyecto.

Puntaje: 6.5/10